Rincón #vocacional #escolapias

Con frecuencia visito muchas de nuestras casas, templos y capillas. Y al hacerlo suelo echar de menos referencias vocacionales.

En muy pocos sitios he visto un lugar, un rincón al menos, donde exista algo así como un “escaparate vocacional”, un mostrador provocativo, permanente y silencioso que invite a cuantos pasan por allá a hacerse la pregunta.

            No. No es en absoluto complicado destinar un sencillo rinconcito de nuestros templos o capillas para “altavoz vocacional”. Más aún, no debería faltar en ninguno de nuestros colegios y centros pastorales. ¿Cómo debería ser ese “rincón vocacional”? Siendo algo sumamente simple y sencillo, podría estar compuesto de ciertos elementos.

            Un cartel que muestre a las claras nuestro nombre, el de nuestra congregación religiosa.

            Diversos folletos sobre una mesita donde aparezcan las religiosas, la vida de comunidad, las actividades más significativas que realizamos… Nos serviremos para ello de los materiales de propaganda que ya tenemos editados y que, en ocasiones, pudre el polvo de nuestros desvanes y la desidia del desinterés. Hay folletos, estampas, oraciones… ya editados y con impronta vocacional.

            No se debe olvidar indicar que, habiendo muchas escolapias “misioneras”, compartimos nuestro carisma como cristianas y como hermanas. Mostremos rostros y acciones de algunas de ellas.

            Es absolutamente imprescindible colocar también la dirección de alguien con quien se puede contactar para cualquier tipo de información, indicando su nombre, su teléfono y su dirección de correo electrónico…

            Este “rincón vocacional” debe estar a la vista, en un lugar de paso y al alcance de todos. Evitemos que se fosilice. Cambiemos de vez en cuando algo: otra foto, otro slogan, un detalle de novedad…

            Hacer pastoral vocacional no debe ser difícil y complicado. Las iniciativas más sencillas suelen ser las más eficaces. Esta de montar el “rincón vocacional” lo es. Sólo precisa de un poco de interés y buena voluntad. Además no faltan personas con la sensibilidad suficiente para hacerse cargo de este simplísimo servicio…

            El rincón vocacional evita que “arrinconemos” la pastoral vocacional